|| Eurosalud | Nutrición :: Razones de inapetencia de los niños


En ocasiones el niño no desea comer porque está cansado, porque no se encuentra bien, por llamar la atención o porque verdaderamente no tiene apetito. Cuando esto pasa esporádicamente, no debe dársele mayor importancia: ya comerá en otro momento.

No por el hecho de ser un niño, éste es menos inteligente que los adultos, al igual que nosotros, tiene sus propios mecanismos para llamar la atención, no sólo durante la comida, sino también a la hora de irse a la cama o simplemente cuando él quiere. A medida que el niño crece, suele ir agudizándose. Lo que busca el niño es reclamar la atención. Y una de sus maneras más efectivas de lograrlo es negándose a comer o llorar. Por este motivo es bastante importante hablarle mientras se le da de comer, y sobre todo, darle la comida de forma relajada y sin meterle ningún tipo de prisa, intentando conseguir que el acto se transforme en un juego de lo más agradable.

La inapetencia también puede tener otros motivos. Desde que son bien pequeños, los niños son muy intuitivos y por lo tanto, perciben las tensiones en el seno familiar.

Estas pueden provocarles estrés que se acaba convirtiendo en irritabilidad, dificultad para controlar el sueño o inapetencia.

Cuando el niño no tiene apetito, lo que primero debe hacerse es seguir las indicaciones del pediatra, pero es conveniente recordar que algunos niños tienen unas necesidades nutricionales bajas, lo que significa que con poca comida tienen lo suficiente para estar bien alimentados. Otro error que se comete a menudo es que, en ocasiones, las personas adultas no preparan las raciones de alimentos proporcionadas a la edad del niño. Por ejemplo, a un de un año no se le puede dar un bistec de 125 gramos puesto que con uno de 75 tiene más que suficiente....

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