|| Eurosalud | Dietas :: Pautas para hacer una buena dieta VI


La mayor parte de las personas, cuando se ponen a régimen, obtienen sensaciones placenteras durante las primeras semanas al ver como la báscula les depara buenas noticias. Ese nuevo kilo perdido, el nuevo agujero a usar en el cinturón, la nueva talla de ropa que puede usar, el comentario de personas acerca del cambio positivo que se observa en su figura…etc., son satisfacciones que de momento van compensando la falta de satisfacción alimenticia que suele acompañar a una dieta. Pero esto solo ocurre durante unas pocas semanas, puesto que antes o después ese equilibrio se pierde.

Según va pasando el tiempo, la báscula tarda más en dar buenas noticias, no notan cambios en las tallas de ropa, y los comentarios de las personas se hacen cada vez más infrecuentes. No obstante, la ausencia de satisfacción gastronómica se mantiene intacta, así que el equilibrio entre satisfacciones e insatisfacciones empieza a resquebrajarse.

Es el momento oportuno para obtener, de alguna manera, nuevas satisfacciones que restablezcan el equilibrio perdido. Casi cualquier cosa puede valer con el objetivo de equilibrar los placeres que se quitan con los que se dan. Pero sería una gran idea darse el placer elegido como premio al alcanzar determinadas metas, por ejemplo: satisfacción al realizar determinado viaje siempre deseado como premio al bajar los primeros cinco kilos. Eso sí, han de ser metas realistas y relativamente fáciles de lograr. No es un problema gratificarse en exceso, resulta más grave darse una satisfacción insuficiente.

Por lo tanto es recomendable que los placeres que vayan a ser usados como sustitutivos queden decididos antes de iniciar la dieta....

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