|| Eurosalud | Sexo :: Principios básicos de las disfunciones sexuales


A la hora de abordar el tratamiento de las disfunciones sexuales, la mayoría de los especialistas coinciden en señalar los siguientes principios básicos:

- Una disfunción sexual es un problema que afecta a una pareja concreta y no a cada uno de los miembros por separado. Por lo que el objetivo de la terapia debe ser modificar las conductas de ambos, concretamente, las que utilizan en sus relaciones sexuales.

- Como requisito previo, es necesario proporcionar información y educación sexual adecuada.

- Normalmente es necesario reducir la ansiedad asociada a la disfunción sexual. El mejor método de conseguirlo es enseñar a la persona técnicas y habilidades que le permitan controlarla voluntariamente, como por ejemplo, técnicas de relajación, de exposición o la inoculación del estrés.

- El aumento de la comunicación y la mejora en las relaciones generales es determinante para conseguir resultados positivos.

- El tratamiento debe incluir una parte práctica de entrenamiento de nuevas conductas sexuales más adecuadas para la pareja. Por ejemplo: cómo y cuándo acariciar, posturas más indicadas…etc, y también un entrenamiento en habilidades sociales.

La mayoría de los programas están orientados al tratamiento en pareja, pero existen procedimientos específicos para el tratamiento individual.

El objetivo prioritario es crear y restablecer el bienestar y la satisfacción sexual de ambos miembros de la pareja, quedando claro que ello no depende de una conducta concreta, sino de un estado personal y la forma en la que se percibe y valora su actividad sexual.

Sólo cuando se consiga dicho objetivo, pueden abordarse los objetivos más específicos, teniendo en cuenta que éstos no deben establecerse atendiendo a logros o resultados, sino tomando como criterio los pasos sucesivos a conseguir....

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