|| Eurosalud | Enfermedades :: Vigorexia: Excesivo culto al cuerpo III


Los varones que lo practican tienen más problemas de trastornos en la conducta alimentaria y mayor insatisfacción con su imagen. Estas distorsiones de la imagen corporal y la excesiva preocupación por la figura favorecen la patología, algo mediado e influido por la gran ansiedad que experimentan por su apariencia física.

La obsesión masculina por el cuerpo, aunque haya existido siempre, ha ido creciendo en las últimas décadas, con mayor número de hombres que acuden a quirófanos a modificar alguna parte de su cuerpo o de su cara con la que no se sienten a gusto. Del mismo modo se han incrementado los mensajes estéticos dirigidos a la población masculina. No resulta mal visto ni afeminado interesarse por el aspecto, la imagen y la moda. Algunos relacionan estos cambios con la evolución en los roles de mujer y hombre, ella más activa y él más desconcertado, lo que podría repercutir en la aparición (cada vez más frecuente) de casos de anorexia, bulimia, vigorexia y síndrome del corredor compulsivo entre los varones.

Dentro de las dietas, y en éste grupo en concreto, se venden ventajas que no son reales y se gasta más dinero en dietas sin fundamento y en suplementos vitamínicos y nutricionales que en la propia alimentación normal.

En los países occidentales se siguen dietas insólitas cada vez con más frecuencia. Se desea consumir sólo alimentos naturales, como por ejemplo, leche sin pasteurizar, porque se le dan propiedades que no están contrastadas. No son necesariamente mejores, pero sí más caros. En reglas generales, los productos elaborados son saludables y no suelen perder valor nutritivo, y por el contrario, muchas veces los que se venden como preparados de vitaminas naturales tienen sustancias sintéticas....

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