|| Eurosalud | Enfermedades :: El entorno familiar


La enorme lucha por el autocontrol y la sensación de poder de la anorexia está en realidad envuelta en un profundo sentimiento de impotencia. Y este sentimiento básico está formado en la experiencia familiar de la paciente con la ingesta de comida trastornada. Es el desequilibrio de poder en la familia, y la profunda deficiencia resultante en la capacidad de presunción de independencia de la hija, lo que conduce a medidas tan radicales de autocontrol en la adolescencia o incluso más tarde.

Probablemente no existe ningún síntoma que tenga mayor capacidad para llevar a la familia a la confusión que un esfuerzo determinado por parte de la hija de privarse de comida. Pero las ruidosas batallas y las constantes riñas que tienen lugar acerca de la cuestión de la comida una vez que la paciente anoréxica ha enfermado son a menudo la explosión de una lucha poder que ha estado siempre presente, aunque contenida, desde mucho antes.

Estas familias tienden a estar excesivamente “enredadas”, a ser temerosas de las implicaciones de la individualidad e incapaces de expresar conflictos y diferencias de manera abierta. En las familias de las anoréxicas, la hija que desarrolla los síntomas queda en medio del triángulo que forma junto a sus padres, cuya relación suele estar cargada de un conflicto no resuelto. Este conflicto suele ser negado y desviado a través de la anoréxica, la que de hecho, es incapaz de lograr la individualización.

Por eso los terapeutas de familias suelen ser muy necesarios en la mayoría de los casos, ya que ayudar a aclarar estas dinámicas de poder en las familias de las anoréxicas....

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