|| Eurosalud | Enfermedades :: Signos de alarma en la vigorexia


También existen una serie de signos de alarma ante un posible caso de vigorexia. Estos serían:

- Dedicación temporal: toda la vida gira en torno al entrenamiento, la dieta y las pautas farmacológicas para conseguir un desarrollo muscular.

- Aislamiento social: pérdida voluntaria o involuntaria de amigos, pareja y relación con familiares.

- Imposibilidad de verse como es: manifiesta una permanente insatisfacción corporal llevando ropas especiales o evitando situaciones públicas (playas, piscinas).

- Abuso de sustancias: consume esteroides y anabolizantes con el fin de aumentar su masa muscular sin valorar las consecuencias negativas de las mismas o los riesgos que corre su salud.

Otras señales según AIS (Atención e Investigación de Socioadicciones) serían:

- Ejercicio físico (especialmente musculación) de forma obsesiva y adictiva sin control y sin valorar las repercusiones.

- Manifestar una autoimagen distorsionada, sintiéndose poco atractivo, débil, delgado o enclenque.

- Mirarse continuamente en el espejo y compararse con otros compañeros. Pesarse varias veces al día.

- Sentimientos de culpabilidad y de irritabilidad cuando no pueden realizar ejercicio o cuando alguien les critica cierta actividad.

- Pasar más de cuatro horas al día al gimnasio sin dejar de ir ni un solo día.

- Concentrarse en la práctica del deporte abandonando sus actividades de ocio habituales y de responsabilidad (despido laboral, fracaso escolar).

- Aislamiento progresivo del ambiente social y familiar. Se vuelven introvertidos y con escaso contacto social para dedicarse casi exclusivamente a hacer ejercicio.

- Baja autoestima. Sentimientos de soledad, fracaso e incomprensión hacia su entorno.

- Se desarrolla un ciclo de adicción a las endorfinas segregadas durante la actividad deportiva, de manera que cada vez necesitan mayor actividad para obtener el mismo resultado.

Por último, el perfil de la población de riesgo más vulnerable seria:

Adolescente que empieza a ir al gimnasio de forma asidua, a horarios insólitos y en fines de semana, que disminuye su rendimiento escolar, que sustituye a sus amigos “de siempre” por los del gimnasio y que varía sus hábitos alimentarios....

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