|| yoPuedo | He dejado de fumar :: ¿Aumentaré de peso?


Es muy común retrasar la fecha para intentar dejar de fumar por el miedo a ganar peso. Este miedo es muy común, sobre todo en mujeres. Pero no es infundado: es cierto que con la deshabituación tabáquica se suele ganar una media de dos o tres kilos de peso corporal. Muchas personas cometen el error de utilizar el tabaco como medio para controlar el apetito y el peso.

Es cierto que el hecho de fumar produce un aumento del gasto energético, porque el cuerpo consume más calorías para eliminar las sustancias tóxicas que ha dejado el tabaco. Pero como su propia palabra indica, nos estamos librando de algo tóxico, dañino para nuestro cuerpo, en especial para nuestros pulmones. Por otra parte, el hecho de dejar de fumar crea un estado de ansiedad que aumenta el apetito y, en consecuencia, se suele comer más. Para evitarlo, es bueno sustituir los alimentos de alta densidad calórica por fruta, agua, caramelos sin azúcar o chicles en los momentos de ansiedad. Además, como ya hemos comentado en otras ocasiones, dejar de fumar implica una mejora del gusto y del olfato, por lo que comer es más placentero y esto indirectamente implica una ganancia de peso.

Pero, ¿qué hacer para dejar de fumar con la menor ganancia de peso? Lo primero que hay que pensar es que, a pesar de que al principio ganemos un par de kilos, ganamos más en calidad de vida y de salud. El logro es mucho más alto e importante, y esos kilos (que, si controlamos nuestra ingesta, no serán relevantes), se eliminan más fácilmente que el tabaco.

Para controlar nuestro peso, os damos unas pequeñas recomendaciones:

-Realizar un dieta sana y variada, no demasiado baja en calorías, porque se ha demostrado que la falta calórica aumenta la ansiedad producida por la ausencia del tabaco.

-Suprimir el alcohol: proporciona calorías vacías y aumenta el deseo de fumar. Manténgalo por lo menos las primeras semanas.

-Elegir formas de cocinar más saludables: cocine al horno, utilice el microondas o hierva los alimentos. Evitando los fritos y rehogados.

-Evitar matar la ansiedad con refrescos azucarados, dulces, helados, pasteles. Buenas alternativas son: fruta, agua, refrescos sin azúcar…

-Aumentar de forma progresiva la práctica de ejercicio físico diario para compensar el descenso de gasto energético....

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